La educación artística.

Es necesario revisar la manera en la que se imparte, sus contenidos, sus conexiones con el mundo tecnológicamente activo y eminentemente visual que nos rodea y otorgarle la creciente importancia que está adquiriendo. Un mundo visual requiere de un entrenamiento para poder leer sus imágenes. Las múltiples imágenes que vemos a diario y que ejercen un tremendo poder sobre nuestras mentes y en consecuencia sobre nuestros comportamientos. El arte es comunicativo, pero para que exista comunicación es necesario conocer los códigos, y estos códigos, este lenguaje, tiene que ser enseñado en la escuela.
La educación artística es la asignatura desde la que se puede ayudar a los alumnos a valorar y desarrollar lo que les hace distintos, únicos tanto a ellos mismos como a sus obras, contribuye a la construcción de la propia identidad. Esta asignatura no busca una sola respuesta, ya que en la diversidad de respuestas está el fin; valorar la visión personal. Y esa visión personal surgirá de la búsqueda, del análisis, de las conexiones que establecemos en nuestro interior, de los pequeños descubrimientos, de la toma de decisiones, de nuestra capacidad de riesgo, de la variedad y de la flexibilidad. Para todo esto tenemos que entrenarnos. Lo que nos conducirá hacia un pensamiento crítico, activo.

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viernes, 24 de octubre de 2014

Leemos El Hada de los Colores. (María Ignacia Dellagiovanna)



Celina se había depertado muy triste aquella mañana cuando descubrió, al abrir sus ojos, que se habían borrado todos los colores que formaban su mundo.
El osito con el que dormía ya no tenía la pancita verde. Las flores de su almohada tenía pétalos tristes porque el naranja que los distinguía ya no estaban allí.
La mantita con princesas bordadas que con tanto amor le había hecho su abuela ya no era rosa. Y las botitas rojas que eran sus preferidas habían perdido toda la gracia.
Todo era gris, pero no ese gris especial que tiene el pelo de su gatito. Todo era gris oscuro; por eso Celina se dio cuenta de que tenía que hacer algo.
Pensó mucho sentada debajo de un árbol (que ahora también estaba gris), hasta que entendió que solita no encontraría ninguna solución. Por eso decidió consultar a sus mejores amigos, Roque y Clarita. Sin duda, ellos sabrían qué hacer porque pasaban muchas horas dibujando y pintando. Y de tanto pintar se habían hecho amigos de los colores.
Roque había escuchado por ahí que solo alguien muy especial podía solucionar este tipo de problemas, ese ser especial era el hada de los colores, y para llamarla solo tenía que cerrar sus ojos y recordar cuál es el primer color que ven al despertar cada mañana.
Así lo hicieron, los tres amigos se tomaron de las manos y, llenos de ilusión, cerraron sus ojos y pensaron en el primer color que ven después de una larga noche.
De repente, viajando en un rayo de sol apareció, con su vestido mágico, el hada de los colores.
Celina y sus amigos le contaron lo que sucedía: el mundo se había quedado en BLANCO Y NEGRO, y junto con los colores también se había ido la alegría.
El hada notó enseguida que el problema era grave pero no imposible de solucionar, para esto necesitaba la ayuda de los tres amigos.
El plan era perfecto.
Durante la mañana juntaron pinceles, témperas, lápices de colores, marcadores, crayones, plastilinas, brillantinas y toda clase de pinturas.
Por la tarde se dedicaron a pintar cada rincón que los rodeaba. De tanto pintar y trabajar, por la noche llegaron a sus casas tan cansados que ninguno de los tres se dio cuenta de que las estrellas brillaban en un cielo azul, muy intenso y especial.
Muy grande fue la sorpresa de Celina y sus amigos cuando se levantaron al día siguiente: Verde, azul, amarillo, naranja, rojo, celeste, violeta, rosa.
¡Cuántos colores! Todo había vuelto a la normalidad. ¡Qué alegría sentían los amigos!
Por la ventana vieron alejarse en un rayito de sol al hada de los colores y pronto comprendieron que solo trabajando juntos y creyendo en la mágia de las hadas se puede sentir la alegría que viste de colores nuestras almas.

UN MUNDO LLENO DE COLORES.

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