La educación artística.

Es necesario revisar la manera en la que se imparte, sus contenidos, sus conexiones con el mundo tecnológicamente activo y eminentemente visual que nos rodea y otorgarle la creciente importancia que está adquiriendo. Un mundo visual requiere de un entrenamiento para poder leer sus imágenes. Las múltiples imágenes que vemos a diario y que ejercen un tremendo poder sobre nuestras mentes y en consecuencia sobre nuestros comportamientos. El arte es comunicativo, pero para que exista comunicación es necesario conocer los códigos, y estos códigos, este lenguaje, tiene que ser enseñado en la escuela.
La educación artística es la asignatura desde la que se puede ayudar a los alumnos a valorar y desarrollar lo que les hace distintos, únicos tanto a ellos mismos como a sus obras, contribuye a la construcción de la propia identidad. Esta asignatura no busca una sola respuesta, ya que en la diversidad de respuestas está el fin; valorar la visión personal. Y esa visión personal surgirá de la búsqueda, del análisis, de las conexiones que establecemos en nuestro interior, de los pequeños descubrimientos, de la toma de decisiones, de nuestra capacidad de riesgo, de la variedad y de la flexibilidad. Para todo esto tenemos que entrenarnos. Lo que nos conducirá hacia un pensamiento crítico, activo.

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miércoles, 4 de octubre de 2017

Keith Haring.


(Kutztown, Pensilvania, 1958 - Nueva York, 1990) Artista estadounidense, el más importante de los pintores de graffiti de los años ochenta. Desde muy pequeño Keith Haring empezó a dibujar inspirándose en los dibujos animados que veía en la televisión. Estudió arte en la Ivy School of Art de Pittsburg, donde comenzó a hacer serigrafías para imprimir en camisetas.
Prosiguió sus estudios en la Escuela de Artes Visuales de Nueva York, durante 1978 y 1979, bajo la dirección de Keith Sonnier y Joseph Kosuth. En el verano de 1979 presentó una performance titulada Poetry-Word-Things en el Club 57 de Manhattan; al año siguiente, sin embargo, se volcó en los graffiti, dibujando imágenes como las de los dibujos animados, hechas con un rotulador directamente sobre anuncios en el metro de Nueva York.
A esto le siguieron una serie de historietas, hechas con tiza blanca sobre los paneles negros del metro reservados para publicidad; la iconografía era una mezcla de elementos sexuales con platillos volantes, personas y perros, a los que se añadieron más tarde figuras corriendo, bebés gateando, halos, pirámides, televisiones, teléfonos y referencias a la energía nuclear; el tratamiento de Keith Haring de temas como el poder y el miedo a la tecnología sugiere angustia y refleja su inquietud moral.
El soporte pictórico que utilizaba Haring era variado y accesible (papel, fibra de vidrio, lienzo, piezas de acero esmaltado, camisetas, vasos y vaciados en escayola de obras de arte conocidas); sus fuentes son el arte esquimal, africano, maya y de los aborígenes, así como la caligrafía china y los all-over de Alechinsky, Warhol y Tobey, a partir de los cuales evolucionó hacia su estilo semiabstracto característico, una especie de new wave azteca que recuerda a Pollock y a Penck. Gruesas líneas negras bordean figuras esquemáticas en una composiciones dominadas por un horror vacui evidente que vibran con una energía irresistible y llamativa.
El estilo de Haring refleja el ethos de la generación Pop y de la cultura callejera del East Villagede Manhattan. Intentó plantear las cosas de la manera más simple posible. Como Andy Warhol, Haring abrazó la cultura demótica, es decir, una combinación de moda, arte y música, rompiendo barreras entre estas manifestaciones para darles una mayor extensión; este factor es básico para entender su éxito comercial en todo el mundo, en varios géneros, incluyendo murales, escultura, posters y pintura corporal.
Keith Haring hizo su primera exposición individual en la galería Tony Shafrazi de Nueva York en 1982 y, a mediados de los años ochenta, sus grandes esculturas de acero pintado se expusieron en la galería Leo Castelli; en estos años hizo pinturas más abstractas, con las siluetas típicas de los puzzles. En 1986 abrió una boutique, la Pop Shop, en la que vendía sus productos; su populismo iba también dirigido a los niños y adolescentes, cuyos monopatines adornaba.
Haring era el nexo de unión, gracias a su formación, entre los artistas del graffiti autodidactas y la corriente principal de artistas jóvenes responsable de una forma abrasiva de expresión popular. Su actividad frenética de graffitista le llevó a hacer pinturas en prácticamente todas las estaciones de metro de Nueva York, con el correspondiente riesgo de ser detenido por atacar a la propiedad pública; le gustaba este elemento de peligro y le parecía que era un ingrediente esencial del contenido del arte de los graffiti. En 1986 pintó un trozo del muro de Berlín. En 1989 creó la Fundación Keith Haring para ayudar a remediar problemas sociales. Murió víctima del sida el 16 de febrero de 1990 en Nueva York.

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